12 de febrero de 2011

Hasta el rabo todo es toro!

Viendo las agradables temperaturas que estamos teniendo en las últimas semanas, y sabiendo que mi tiempo en Extremadura toca a su fin, cualquier rato libre que tengo, lo aprovecho para ir a pescar un rato.

El embalse estaba guapisimo y hasta arriba, al igual que el monte, esta todo verde.


Con la fuerza del día, ahí estaba de nuevo, pateando orilla, paseando por el agua todo el repertorio.


Pasaron unas cuantas horas. Probé de todo y no tuve ni picada. Que dura es la pesca cuando hagas lo que hagas no sacas nada del agua. Estuve 6 horas pescando sin picada.

Ya de vuelta al coche, a poco de mas de 30 minutos para llegar, en uno de estos lances que uno hace por hacer, la linea se traba y un luciete empieza a revolverse... (me dije: por lo menos ya me he quitado la porra... menos mal!!) Me pico como se puede ver en la foto, con una rapala articulada de 11cms, de color lucio. Señuelo que ya me he sacado de alguna porra irremediable.



Con la merecida captura, seguí pescando por la ultima recula antes de llegar al coche. En un lance veo un rebullo impresionante detrás del señuelo. No se acierta a saber si es lucio o bass, pero parece bastante grande. Espero unos minutos para repetir el lance y me agacho en la orilla por si me lo sigue y me lo toma cuando lo tenga cerca de la orilla.

Repito el lance, y cuando tengo el señuelo a escasos 5 metros de sacarlo del agua, algo se revuelve y lo toma... zas!! Se trata de un buen bass!! Un par de carreras, logro controlarlo y para fuera... que guapo!!


Que cosas tiene la pesca, ni picada en 6 horas y en media hora 2 capturas, de las cuales la segunda bien mereció la pena.

Lucios a cebo vivo

Mi amigo José me planteo una jornada tranquila pescando lucios a cebo vivo. No es una técnica que me guste mucho. Se pasa mucho tiempo de espera, haciendo muy poco. En ese tiempo de espera estuvimos jugando al ajedrez (vaya palizas me metió....).
Creo que la última partida tuve un momento en el que tuve algo de ventaja. Pero claro, me puso algo nervioso y me gano con la gorra... la verdad que es todo un maestro!!

Volviendo a la pesca, hay que reconocer que el cebo vivo es efectivo. Compramos media docena de tencas en una tienda y con la respectiva factura nos fuimos a ver si con el cebo vivo podíamos tentar a alguna de estos lucios de "a metro" que hay por aquí.

Solo nos entraron lapiceros, como muestran las fotos, pero la pesca estuvo entretenida, entre las picadas y el ajedrez.





Hay que destacar las heridas con las que salen algunos de estos lapiceros, atacados por congéneres de mayores dimensiones.


Por otro lado, hay que ver como despierta la primavera en extremadura en este tiempo. Comienza a hacer buen tiempo y los arboles están todos en flor. Esta todo precioso.


20 de enero de 2011

Vuelta a la tierra

Después de mucho tiempo por tierras extremeñas, pude disfrutar de unos días por mi zaragoza natal.

Y como no, tiempo me falto para ir a pescar con mi amigo Alberto. De hecho, al día siguiente de llegar, ya íbamos camino de caspe para darle un tiento a las luciopercas que pueblan en buen número el embalse.

Lo cierto que se me había olvidado lo que es pasar frío, y el día que fuimos lo hizo y mucho.


Pese al frío reinante, las ganas de pescar no faltaron y alguna lucioperca conseguimos ir llevándonos a la mano.


Entre risas, buena conversión, picadas fallidas y algunas capturas que no fueron de gran talla, llegamos a una zona del embalse sin aire de cara y cómoda de pesca.
En poco tiempo tuve una picada, de lo que parecía una lucioperca y que posteriormente fue una perca fluviatilis.

Pese al pequeño tamaño me hizo una ilusión barbara. Creo que hasta día de hoy, solo había pescado una.


Poco después Alberto saco un bello ejemplar de esta especie.



La librea, las aletas anaranjadas, las franjas del cuerpo y sobretodo, lo que tira el pez hacen muy atractiva su pesca. No salta por los aires como el black bass, pero es bastante deportiva su pesca. Bajo mi punto de vista, mucho mas que la de la lucioperca.
Fue una grata sorpresa las percas europeas pescadas. Por la tarde seguimos pescando consiguiendo mas capturas.




Con la caída del sol, las temperaturas bajaron y empezó a hacer mucho frío. Fue momento de plegar las cañas y volver a casa.


No conseguimos sacar ninguna lucioperca grande, pero la jornada estuvo muy bien y me lo pase genial. Espero volver pronto a compartir pescas con Alberto.

Mi primera captura de 2011

Y por fin, llego el año 2011. Con el recuerdo de algunas buenas picadas y capturas, se despide el 2010.

No tarde mucho en ir de pesca, el 3 enero programe mi primera salida de pesca. El día estuvo estupendo, pero los peces no dieron la cara. Probé casi todo lo que tenía pero hay veces que te desesperas.

Al final, después de mucho intentar, conseguí arrancar la picada de este lapicero que poso en la foto como la primera captura del año.

Espero y deseo que este 2011 tenga días mejores.

17 de diciembre de 2010

Lapiceros de invierno

Comienza a hacer frío en esta tierra extremeña. No refresca tanto como en el norte, pero las noches son frías. Durante el día, si el sol calienta, con una chaqueta o jersey es mas que suficiente.

En este tiempo invernal, la especie que se busca por estos lares es el lucio. Y allí que nos fuimos. Sin madrugar mucho, y después de un buen café y buena tertulia, nos desplazamos en busca del esócido.

El día prometía, hacia muy buen tiempo. Pero eso no solo nos dimos cuenta nosotros. Ha sido el día que mas gente he visto pescando. Es normal, viendo las agradables temperaturas que hace por esta tierra y que en pleno mes de diciembre, a ratos, estuve pescando en manga corta.


La pesca estuvo floja. No se si por el gran numero de cañas que poblaban la orilla. Hablando con el personal, la gran mayoría iba bolo, a lo máximo 1 o 2 capturas. Poco tema...

Aun así, nuestras ganas pudieron y algunos lapiceros pudimos sacar del agua. Al menos nos estrenamos, y pudimos sentir la violenta picada de estos pequeños lucios.





Como no podía ser de otra manera, las capturas fueron devueltas al agua.

Como casi siempre, el atardecer fue digno de ser fotografiado.


Al día siguiente, y con la tarde libre, decidí ir a echar unas lance mas para acabar el fin de semana. No tenía mucho tiempo, unas 2 horas de pesca, con lo que fui a un embalse cercano.

Después de probar con todo el repertorio que suelo utilizar, con un pez artificial pude provocar la picada y captura de 2 lapiceros.


Con estas 2 capturas finalizo este fin de semana, que no fue nada del otro mundo, pero que una vez más sacio mis ganas de pesca.

Seguiremos intentándolo!

4 de diciembre de 2010

Un bass friolero

El pasado sábado decidí irme a uno de esos santuarios que por aquí hay, para la pesca del black bass.

No había ido desde que estoy residiendo aquí, y lo llevaba en la cabeza, pero entre unas cosas y otras, pues no había podido ir.

Ir al black bass en este tiempo con tanto frío, es un poco de locos, y es mas fácil que sean lucios los que entren al engaño, en vez de un buen bocazas. Pero también es cierto que en este tiempo, los peces grandes tienen cierta actividad y si tienes alguna picada, puede que sea de las buenas.

Una vez allí, monte la caña y comienzo la acción. Fueron pasando las horas y nada de nada. Ni picada. Que duros son esos momentos, cuando llevas mas de 2 horas pescando, has probado todo tipo de señuelos y ya no sabes que poner. Entre la porra que llevaba y el frío que hacía decidí darme la vuelta y poco a poco, lance a lance, ir volviendo al coche.

En estas, que en una recula poco profunda, decidí poner un paseante. La verdad, que le estoy cogiendo gusto a esto de los paseantes... Al quinto lance por la recula, el paseante desaparece entre un rebullo de agua. Clavo y algo tira para el interior del embalse.., llevo!!! un par de carreras mas y un precioso bass que andaría entre el 1,2-1,4 kg llega hasta mis manos. Que guapo!! Se hizo lo que se pudo con la camara y la autofoto...

Después de devolverlo al agua, seguí pescando, y en los siguientes lances un par de lucios saltaron por los aires en post del paseante. Una lastima! Al final pude quitarme la porra, pero espero disfrutar de un día de pesca en el mismo escenario, con unas condiciones meteorológicas mejores.

Lucietes en la niebla

Hacia días que no escribía. No he ido mucho de pesca últimamente y no hay mucho que contar. Pero un sábado del mes de noviembre fui de pesca de nuevo con mi amigo José.
El día amaneció nublado, con algo de fresco. A priori, un día ideal para el lucio.



Comenzamos pescado un cortado que en fechas atrás, había dado muy buenos resultados a José. Después de un buen rato, lanzando aquí y allá, nada de nada. Los lucios no querían dar la cara. Viendo que no tuvimos ni picada, cambiamos de escenario. Esta vez nos fuimos a una recula, en la que desemboca un pequeño arroyo. Y al menos allí nos quitamos el bolo. Un par de lapiceros conseguí engañar con vinilo y paseante.




Nos fuimos a comer con la intención de dar otro repaso por la tarde. Al final el frío y un fuerte viento, nos obligo a dejar la pesca para otro día.
A ver si tenemos mas suerte!!